Señales de que la cinta necesita cambio
La cinta de una persiana se desgasta con el uso diario y la exposición al sol. Las señales más claras son una cinta deshilachada o con grietas visibles, una persiana que cuesta mucho subir o bajar, o que se queda floja y no sujeta bien el peso de las lamas.
Por qué conviene usar cinta reforzada
No todas las cintas son iguales: el ancho y el grosor deben coincidir con el recogedor y el cajón de cada persiana. Usar una cinta reforzada del ancho adecuado evita que se vuelva a romper a los pocos meses y hace que el recogedor funcione con suavidad durante más tiempo.
Un trabajo que requiere desmontar el cajón
Cambiar la cinta implica acceder al interior del cajón de la persiana, donde está el rodillo al que va enrollada. Es un trabajo que requiere herramientas específicas y cierta práctica para no dañar el mecanismo. En JC Servix cambiamos cintas de persiana en Madrid con cinta reforzada y precio cerrado.